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IMPORTANCIA DE UNA PRÁCTICA ÉTICA PROFESIONAL

La ética es un concepto que encierra un significado primordialmente en el ámbito individual como en lo profesional, esto conlleva que debemos aplicar la ética para que nuestra labor profesional se vea beneficiada y recompensada.


La ética profesional pretende regular las actividades que se realizan en el marco de una profesión sugiere aquello que es deseable y condena lo que no debe hacerse. Hoy en día la sociedad exige nuestras actividades diarias tengan como directriz principal la moral y la ética.
La vocación como la inclinación natural de una persona por la profesión, realidad compleja que le permite al individuo, a través de su parte laboral lograr la plenitud como persona, hace factible que las personas seleccionen la profesión adecuada y en esta forma desarrollen óptimamente las funciones que competen a esta profesión.


Para ser un profesional se requiere de un profesionalismo basado en una serie de principios que varían dependiendo de cada disciplina retomando los más universales:


Autonomía: Capacidad de decidir de manera individual.
Responsabilidad: Todos los actos tienen consecuencias y atañen a quien los perpetra.
Respeto: Tratar a todos los individuos con autonomía y respeto a su libertad.
Beneficencia: Maximizar los beneficios y minimizar los riesgos de la acción.
Justicia: Las cargas deben ser repartidas de manera equitativa y otorgando el acceso a los recursos de forma ecuánime.


La correcta aplicación de la Ética y de los conocimientos morales son la ruta del Éxito de manera individual y como ente colectivo. No olvidemos que como parte de nuestro deber como profesional es la de extender nuestras capacidades intelectuales, morales y físicas.
Los Arquitectos se rigen por un Código de ética como toda profesión. La Ley 1373 establece en su Artículo 36 la obligación del Arquitecto “a observar los principios del Código de Ética Profesional”.
Como toda profesión, debemos destinar a cumplirlo y considerar las repercusiones de no actuar éticamente en aspectos: Económicas, legales y sociales.


Se debe también evitar someterse a influencias impropias, favoritismos basados en intereses personales o presentar conductas que afecten la integridad de los clientes.


Actuar con integridad supone un comportamiento leal frente a las obligaciones y tareas que se deben emprender, en el marco de la confianza depositada al profesional. Cuando un profesional tiene un comportamiento ético genera confianza en los que lo rodean.
El comportamiento ético genera enormes beneficios así como para el profesional como para con los clientes.


CONCLUSIÓN
La ética empresarial no es un valor añadido la ética es un valor intrínseco de toda actividad económica y profesional, ya que cualquier actividad profesional incluye al ser humano y por lo tanto cualquier manera de actuar o de pensar influirá de manera directa o indirecta.

 

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